Durante los días 4 y 5 de agosto, en el IPEM yT 280 Agustín Tosco y en la Escuela Nicolás Avellaneda la Fundación Mote Alegre desarrolló una serie de acciones en los establecimientos educativos, como así también hacia la comunidad.
En la oportunidad las doctoras en biología Analí Bustos y Sara Mas esto señalaron: “Fundación Monte Alegre está trabajando ahora como una institución, como una ONG. Inicio como un proyecto de una reserva natural que cuida el bosque espinal, aquí en el sur de Córdoba y ahora estamos empezando a ampliar nuestras actividades y proyectos, un poco también abordando la educación ambiental y por eso en ese marco venimos acá al cole.
Toda la región del sur de Córdoba debería tener muchísimo bosque de espinal, que es lo que sostiene la productividad de nuestras tierras y ya no lo tenemos más. Por eso nos parece re importante, al margen de restaurar los bosques que quedan o de plantar más espinal, hacer actividades de educación ambiental en los colegios, en los municipios y un poco a través de nuestros canales de comunicación, llevar esa educación ambiental a las personas” dijo Analí.
En relación al trabajo actual, la profesional oriunda de Moldes expresó: “Si, el proyecto de educación ambiental empezó en 2022, que fue el primer año en el que lo validamos y lo probamos, y ya es casi el cuarto año que estamos con distintas escuelas de la región, hasta el día de hoy participaron 12 instituciones, más de 1000 chicos ya pasaron por el proyecto, no solamente de secundario como es en este caso, sino también de colegios primarios y nuestra idea es poder seguir creciendo y expandiéndolo, llevando la palabra de la conservación y la restauración de nuestros bosques, pero también, haciendo un nexo pensando que estamos en un área productivas donde hacemos mucha agricultura. Entonces, el mensaje que traemos siempre es que, tenemos que encontrar formas de compatibilizar, cuidar la naturaleza a la vez que producimos porque es la actividad económica más importante que tenemos acá”.
Con respecto al trabajo que se desarrolla en una escuela, Sara explicó: “Nosotras básicamente venimos a contar, no solamente lo que hacemos en la reserva, sino como también decía Analí, cuáles son las formas que tenemos para poder conectarnos desde el bosque nativo, cuál es el bosque nativo que está en la región. Llevar a que en los colegios se empiece a hablar más sobre la naturaleza que había en el lugar o el bosque que había en el lugar y que todavía podemos encontrar en algunos parchecitos.
Es un camino largo pero desde la Fundación Monte Alegre ya con el proyecto escuela venimos caminando hace 5 años. Creo que ya llevamos la palabra a muchas escuelas, pero si, es un camino que queda todavía mucho por caminar y recorrer”.