BOSCO ASUMIRÁ EL CARGO DE OBISPO AUXILIAR DE LA DIÓCESIS DE RÍO CUARTO

Como informáramos días atrás, el papa León XIV nombró Obispo auxiliar al padre Sergio Bosco, quien actualmente es el rector del Seminario Jesús Buen Pastor de la ciudad de Río Cuarto. Bosco desde los 2 años vivió en Coronel Moldes, aquí se desarrolló y luego ingresó al Seminario.

En diálogo con Radio Ciudad FM 100.3, esto señaló acerca de la noticia: “Bueno, es una noticia que a uno lo desestabiliza un poco, estar acostumbra a llevar una vida, a esta altura casi 30 años en el Ministerio Sacerdotal y esta propuesta, este pedido del papa lo saca a uno de su mundo conocido y lo invita a introducirse en un mundo que es un tanto desconocido, tampoco es que no conozco nada porque, formo parte de la vida de la iglesia y tratamos constantemente siempre con un algún Obispo, pero una cosa es mirarlo desde afuera y otra cosa es tener que interpretar uno este rol, implica un desafío importante, el corazón un poco que se inquieta y se preocupa.

La notificación me llegó la segunda quincena de diciembre, ya no me acuerdo bien cuando es la fecha, sé que estábamos haciendo con el Seminario una misión en la provincia de Río Negro y ahí recibí la comunicación del Nuncio que es la figura que representa al papa en la República Argentina que me comunicó esto. Cuando se dio a conocer en los medios públicamente, yo hacía 10, 15 días capaz que ya lo sabía. De hecho, la comunicación es un escrito en el cual se dice que el papa te designa para ese rol, pero te da la facultad de que vos puedas decir que no, uno podría rechazarlo si lo considerara pertinente, es decir, uno está informado porque uno no solo ha sabido sino que ha respondido favorablemente, a eso me quiero referir”.

Sobre si fue fácil tomar esta decisión, esto dijo: “No, no fue tan fácil. Es algo como te decía al comienzo, uno tiene un horizonte en la vida, está acostumbrado a un ritmo de vida, asume ciertos desafíos, esta propuesta implica recalcular. Así que pedí un tiempo para procesarlo, para poder hablarlo. Yo tengo, como solemos tener los curas o como tantos fieles cristianos hacemos, un acompañante espiritual, una persona con la cual uno va conversando lo que pasa, no solamente un sacerdote con el cual uno se confiesa cuando se equivoca y pide perdón, sino una figura que le sirve de orientación, con la cual vas conversando todo lo que va pasando en la vida, lo feo y también lo lindo, tratando de identificar por dónde pasa la voluntad de Dios, por dónde está el camino mejor que uno puede recorrer, tratando de identificar a dónde están los peligros, a dónde está la tentación para dejar de lado lo feo y tomar lo mejor.

Cuando recibí esta noticia pedí que se me concediera un tiempo para poder hablar con el acompañante espiritual, un tiempo para poder rezarlo yo mismo, para poder pensarlo, discernirlo y pasado todas esas instancias, tuve esas conversaciones, viajé a Buenos Aires, que es donde está el Nuncio, que es el señor que comunica esto, para decirle personalmente cuál era el discernimiento que yo hacía, qué es lo que conversé con el acompañante espiritual, cuáles eran las cosas que yo veía como positivas o como más peligrosas, como que me generaban alguna duda, intentando agotar todas las instancias que tenía para hacer lo que Dios quiera y para no hacer nada dañino ni para la Iglesia, ni para los curas, ni para el Obispo que se me está pidiendo que acompañe, que auxilie con este nuevo rol, ni para mi propia vida”.