Esto sucedió el pasado viernes 20 de marzo en el marco de una ceremonia emotiva en el Templo Cristo Rey. Precisamente, al cabo de la celebración, el propio padre Sergio Bosco señaló: «Estoy viviendo con mucha paz, como dije en el discurso. Me cuesta mucho la alegría tenerla adentro, pero me viene de afuera, me la contagian ustedes. Así que, muchas gracias.
Es una invitación que me hace Dios a servir mejor. Como dijo el obispo en el sermón, el obispo es alguien que tiene que servir a todo el pueblo de Dios. Dios me invita a servir mejor, se ve que no estaba tan conforme con lo que venía haciendo, entonces me pide que me esmere un poco más. Soy el mismo de siempre, estoy un poco empeorado”.
