Daniela Ferraro es una vecina de nuestra ciudad que se encuentra en Bayahíbe y sufrió la pérdida total de sus pertenencias en el incendio que se desató en un hotel de esa ciudad en República Dominicana. En la mañana del pasado 22 de junio, así relataba la situación: “Estamos bien, sí porque nos reubicaron a otros hoteles de la misma cadena.
Solamente se ha perdido una sola vida, que es una italiana, todos fuimos reubicados, estamos bien atendidos, tenemos todos los servicios, pero nos quedamos sin nada. Nosotros justo habíamos llegado el día anterior, el jueves, no pudimos hacer playa. El viernes nos levantamos, desayunamos, y ya nosotros estábamos en unos búngalos porque se dividen el beach, que son como 120 búngalos, que no quedó nada, en una parte de hotel que es el Palace, que es en construcción.
Así que nos nos llevaron todo por la playa, nosotros ya hasta habíamos ido a desayunar. Se prendió toda esa parte de la entrada, el comedor, y todo se fue para el lado de los búngalos. Si vos ves, hay un restaurant grande y nuestro búngalo está al lado. Nosotros lo único que llevamos fue para meternos al agua, todo el papeleo, el dinero, la ropa, todo quedó ahí. No quedó nada.
Ellos nos han asistido con una mudita de ropa, pero estamos limitados, o sea, tenemos eso y la malla. No tenemos mucho. No estamos mal, pero tampoco cómodos”.
En medio de llanto Daniela destacó: “Es mi primer viaje fuera del país, ya nos llamó el cónsul el sábado a la noche, nos consiguió el turno para los pasaportes. Ayer nos llamó la secretaria de la embajadora porque somos varios argentinos que perdimos nuestros papeles, no somos nosotras dos, yo estoy con una amiga que es de Río Cuarto, que también es sus primeras vacaciones, si bien ella ha viajado fuera del país, pero bueno, tan lejos es la primera. Y la embajadora quiere hacer una lista para que nosotros no tengamos que ir ese día, porque es todo tan lento acá, tan lento, y no tengamos que perder todo ese día en Santo Domingo haciendo los pasaportes, porque solamente para hacer la denuncia de nuestras pertenencias nos llevó entre 5 a 8 horas.
Hay mucha gente que perdió cosas que nosotros no pudimos regresar a nuestro búngalo, hay chicos que el sábado a la noche se le activaron sus celulares, hay cosas raras. Nosotros no nos quejamos porque tenemos lo básico, pero bueno, con los otros argentinos se le activaron sus pertenencias electrónicas como computadora, iPhone, en distintos lugares del pueblo, en otro lugar que no era de acá, que fueron a reclamar y fueron apareciendo. Ellos lo seguían por su teléfono y veían el movimiento que suponte de su computadora, salió del hotel, pero al día siguiente hicieron la denuncia y volvió”.
