ROCÍO CASTRO

La docente de música de nuestra ciudad, participó recientemente del Congreso Internacional «Aulas Compartidas». En diálogo con Radio Ciudad, así trazó un balance de la experiencia: “En la charla con otros profesionales que por ahí tienen más trayectoria, más experiencia en ese campo y con otra gente de otros países también, ver cómo trabajan allá, compararnos en cómo trabajamos acá, ver también similitudes en cuanto a lo musical, lo dancístico, que por ahí nos separan muros que no existen en realidad.

Son como muros culturales que ponemos nosotros, el ser humano y que después nos damos cuenta de que compartimos un montón de cosas y que podríamos trabajar en conjunto un montón de otras cosas también, que un poco la idea es seguir en eso. Hicimos contactos con otros profesores, otros profesionales, para seguir trabajando en conjunto.

En este caso fui a mostrar un poco mi práctica y cómo intento yo explorar formas de llevar nuestras tradiciones a lo mejor al aula. En este congreso también una de las cosas más recurrentes que se dio es esto de «el folclore somos todos, lo tenemos todos» y no es a lo mejor transmitirlo, sino recordarlo y volver a recordar que somos parte de esto desde el momento en que nos miramos a un espejo, por ejemplo, como mencionaban algunos docentes de allá. Yo llevé esto, la transmisión del folclore mediado por la cultura digital y por la IA y cómo resignificar esas prácticas de transmisión en el aula para que sea más llevadero, para que los chicos se encuentren digamos con el folclore y que no sea algo ajeno a ellos.

Con respecto a la utilización de la Inteligencia Artificial, Rocio tiene un concepto personal muy claro: “Yo creo que lo podemos relacionar con absolutamente todo, siempre y cuando lo llevemos al aula, creo nosotros como docentes tenemos esa responsabilidad de enseñar a usarlo no en sí mismo, sino de una forma de una forma que sea digamos un uso con criterio. Que los chicos puedan reflexionar a partir de esos usos.

Una de las actividades que yo llevé, que mostré prácticas bien concretas digamos del aula, era la reflexión pos-trabajo con IA que hicieron los propios adolescentes, y me pareció superinteresante porque no es que ellos reflexionaron y dijeron «sí, me solucionó la vida», no, pudieron decir «lo usamos, fue complicado, fue complejo muchas veces, en otras ocasiones alguno me puso “todo bien con la IA, pero me parece que el arte es algo humano y la IA no puede expresar las emociones, los sentimientos que podemos expresar nosotros tal vez cantando o haciendo el folclore o haciendo cualquier tipo de música o arte». Me parece supervalorable también que a partir del uso se pueda reivindicar y revalorizar también lo humano digamos, lo nuestro y lo importante que es en el arte también”.