Rocío Castro, docente de música de nuestra ciudad, participo a través de la Organización Internacional de Folklore y Artes Populares del segundo Congreso Internacional Aulas Compartidas en Puerto Madryn, Chubut. Precisamente, en diálogo con Radio Ciudad, así nos contó sobre la propuesta que lleva como disertante a este congreso que se extendio hasta el domingo 6 de septriembre: “En esta ocasión vine a Puerto Madryn para participar de un congreso educativo que se hace acá, pero suele hacerse en distintos puntos de Argentina. Este es el segundo, yo participé en el primer congreso que organizó IOV en Misiones, pero a ese había ido solo como asistente. En esta ocasión, que es el segundo congreso que se hace, voy vengo como expositora y también como tallerista. Es una buena excusa para conocer el país.
IOV es una organización que está asociada a la UNESCO, que tiene como fin preservar las artes populares y el folklore de todos los países del mundo. Lo hace de esta forma, difundiendo el patrimonio cultural inmaterial, y en Argentina suele hacer este tipo de congresos y algunos otros eventos folklóricos también.
Soy profe de música y me gusta siempre llevar un poco el folklore a las aulas y también trabajo en un instituto justamente que se dedica a las artes folklóricas ahí en Río Cuarto, el Instituto de Artes Folklóricas Vitillo Ábalos, desde ahí surgen estas propuestas y me invitan a asistir.
En realidad, fue en el 2024 el primero y este año mi ponencia se trata de construir vínculos con el patrimonio cultural inmaterial, desde la resignificación de la transposición didáctica en contextos de cultura digital y de inteligencia artificial.
Lo voy desglosando un poco porque parece un montón ese título. La transposición didáctica es esto de llevar un saber académico al aula, la transformación del saber académico a un saber que pueda ser enseñado en distintos ámbitos y contextos.
Después, tenemos lo de la cultura digital y la inteligencia artificial, que es algo que nos atraviesa hoy en día a todos, creo, y sobre todo por ahí a los jóvenes, y yo trabajo en muchos secundarios y con muchos jóvenes. Entonces, por ahí me gustaba la idea de de poder acercarles nuestro patrimonio cultural inmaterial, nuestro folklore, y no desde un lugar tal vez desde la imposición, sino desde un lugar donde ellos puedan sentirse identificados o con algo que les sea fácil, por eso, no sé si fácil, pero cómo llegar, a lo mejor con la cultura digital, la IA, era más cómodo para mí también acercárselos, y como decía antes, no desde una imposición, sino desde esta construcción de un vínculo con nuestro folklore”.
